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Cada vez que sucede un desborde emocional, ha sucedido antes algo con nuestras emociones: optamos por evitarlas, rechazarlas o guardarlas, y estas (sea cual sea la emoción de la que se trate) no han desaparecido, sino que se acumulan.

¿Qué sucede dentro nuestro cuando no dejamos estar a nuestras emociones?

El mecanismo de evitación – explosión es el más común de los mecanismos emocionales que derivan en una explosión o desborde de lo emocional. Funciona así:

Algo me enoja, pero opto por guardarlo -por miedo, falta de costumbre de expresarlo, etcétera- y acumularlo. Si repito esta conducta durante una, dos o tres situaciones similares, debo saber que estoy acumulando enojo por evitación.

Luego de acumular repetidamente esta emoción -o cualquier otra-, nuestra capacidad de tolerarla se verá colmada. ¿El resultado? La explosión, el estallido repentino.

La furia intensa y repentina, una delas formas en que se ve el desborde emocional cuando el enojo se acumula.

Una pequeña situación cotidiana, que de no ser por la acumulación previa no tendría por qué despertar una emoción intensa o desbordante, nos hace estallar. De repente, una persona que nunca se enoja, explota en ira de manera desproporcionada.

Cuando esto sucede, la persona que siente esa ola de ira queda completamente sorprendida frente a ese desborde abrupto de la emoción.

¿Cómo se ve este desborde emocional con cada emoción?

Cada vez que reaccionamos de manera desmedida, es decir, más de lo que la situación exige, estamos frente al patrón de evitación – explosión. Y dependiendo de qué emoción se acumule, será la situación que se generará.

  • La acumulación de tristeza puede explotar en una depresión.
  • La acumulación de enojo puede explotar en agresión o violencia.
  • La acumulación de miedo puede explotar en una fobia o un miedo excesivo.
  • La acumulación de amor puede explotar en dependencia emocional.
  • La acumulación de alegría puede explotar en una manía.

El desborde emocional es de las causas más habituales de conflictos interpersonales. Este mecanismo deja muy claro que no podemos deshacernos de las emociones sólo por guardarlas.

¿Qué hacer para evitar el desborde emocional?

La forma más funcional de gestionar las emociones es expresarlas en la medida acorde a la situación y de manera asertiva. Cuando expresamos nuestras emociones en el momento en el que esta surge, es mucho mas probable que podamos manejar su intensidad.

Si necesitas evaluar cómo estás gestionando tus emociones, te invito a responder estas preguntas:

  • ¿Qué emoción se está expresando demasiado en mi vida cotidiana?
  • ¿Qué emoción no puedo controlar y me desborda?
  • ¿Qué emoción no aparece nunca en mí y puedo estar evitando?

Aprender a expresar nuestras emociones de manera asertiva, en la intensidad y momentos adecuados, es la clave para trabajar el desborde emocional.

Claro que no toda emoción intensa tiene que ver con este mecanismo, hay muchos más. Si estás atravesando una emoción de manera crónica aunque la hayas expresado, entonces probablemente no tenga que ver con este mecanismo. Lo ideal sería allí consultar con un/@ profesional de la Salud Mental.

¿Quieres saber más acerca de las emociones? Escucha este episodio de Psicología Al Desnudo.

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