fbpx Skip to main content

El duelo es el sentimiento subjetivo que aparece tras la pérdida: Es el proceso por medio del cual asumimos, asimilamos, maduramos y superamos esa pérdida.

Como seres humanos, necesitamos de los vínculos con otras personas para crecer y desarrollarnos. Somos seres sociales. Y cuando alguno de esos vínculos se rompe, comienza un período de gran intensidad emocional al que llamamos duelo.

Algunas cosas importantes sobre el duelo.

Tanto con las pérdidas reales como simbólicas -de una persona amada, o incluso objetos valiosos o situaciones significativas-, se activan una serie de mecanismos psíquicos que se encargan de ayudarnos a enfrentar el acontecimiento y por lo tanto, a superarlo. ⠀

El duelo es el sentimiento que aparece tras al pérdida
La pérdida afecta todas las dimensiones de nuestra vida.

El trabajo psicológico del duelo es un proceso complejo que implica deshacer los lazos contraídos con la persona o situación perdida, para enfrentarse al dolor de la pérdida. Es en esta actitud en la que la persona entra realmente en el proceso personal del duelo.

Si la pérdida es radical y definitiva -como en el caso de la muerte- todas las dimensiones de la persona se ven afectadas: dimensión física, emocional, cognitiva, conductual, social y espiritual. 

¿Es posible saltearse el duelo?

La respuesta es no. Todas las personas que sufren pérdidas afectivas atraviesan un proceso de duelo y es inevitable sentir tristeza ante semejante acontecimiento. En el duelo, la persona que lo atraviesa suele manifestar conductas inusuales que supera con el paso del tiempo. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ 

Las etapas del duelo

Existen etapas que son propias de un proceso de duelo “esperable”. En este artículo, detallaremos las etapas del duelo esquematizadas por el psicólogo John Bowlby.

Etapa 1: Fase de shock, estupor o negación de la pérdida.

En esta primera etapa la persona no cae, no puede creerlo. Se siente confusa, aturdida, embotada, con ansiedad o incluso en estado de shock por lo sucedido. Tiene la sensación  de estar viviendo una irrealidad y siente las emociones anestesiadas.

Las cuatro fases del duelo según Bowlby.
Las fases del duelo, según Bowlby, son 4.

Se puede fluctuar de un estado de estupor  a un estado de rabia o de intensa aflicción de forma repentina. Son comunes las frases como “No puede ser verdad”, “Cómo ha podido ser”, “No es justo”.

Etapa 2: Fase de anhelo o búsqueda de la figura perdida.

Aquí la persona alterna sentimientos de rabia intensa -que se manifiestan en ira, cólera e irritabilidad- y fases de llanto descontrolados. En esta fase del duelo la persona se culpabiliza a sí misma o a otr@s, aparecen sentimientos de injusticia y desamparo, de enfado y resentimiento, y disminuye la memoria y la capacidad de concentración para llevar a cabo las tareas cotidianas al mismo tiempo que aumentan los niveles de ansiedad y su sintomatología somática. 

Etapa 3: Fase de desorganización o desesperanza en medio del duelo.

En esta etapa del proceso de duelo la persona empieza a tomar conciencia de la irreversibilidad de la pérdida: la persona perdida no volverá, la salud no se restablecerá, la vivienda no se recuperará. Esta fase se caracteriza por una tristeza profunda, apatía y desinterés por sí mism@ y por lo que le rodea. Quien atraviesa el duelo puede cambiar hábitos de vida saludables por otros destructivos, y puede tender a abandonarse y a aislarse del entorno.

Pueden aparecer también sentimientos de culpa, por ejemplo cuando la persona es capaz de reír en un evento social o empieza a sentir momentos de alegría. Esta etapa implica sentimientos de vacío y dolor profundo que pueden llevar a la desesperanza, a la falta de sentido y a la pérdida del deseo de seguir viviendo.

En esta fase son comunes las frases como: “La vida es una m!erd@”, “No seré feliz nunca”, “No encontraré a nadie igual”.

Etapa 4: Fase de reorganización o adaptación.

En la etapa final de este esquema de Bowlby, la persona acepta la realidad, mira hacia el futuro y da nuevos significados a su vida, reestructurando su existencia a la luz de su nueva situación vital. El recuerdo del ser amado ya no genera el dolor intenso de las fases previas, y se integra en la propia vida incluso de una forma reparadora.

Aún en esta etapa, tenemos la alternativa de no aceptar la pérdida. Pero una vez llegad@s aquí nos damos cuenta que si no lo hacemos el precio a pagar es muy alto.

Nunca es fácil aceptar que lo que se perdió no se recuperará y no hay vuelta atrás posible. Llegar a esta punto requiere de un gran trabajo.

Tareas a resolver para transitar y elaborar un duelo.

  1. Asumir la realidad de la pérdida
  2. Elaborar las emociones relacionadas con el duelo
  3. Aprender a vivir con la ausencia de la persona o situación perdida
  4. Recolocar emocionalmente a la persona o el objeto de la pérdida para vivir en plenitud y dar nuevos significados a la propia vida

Un duelo elaborado adecuadamente mejora las capacidades futuras para enfrentarse a las situaciones de pérdida, frustración o sufrimiento.

Importante: En los casos en que la persona que se encuentra atravesando un duelo se siente incapaz de superarlo y/o desarrolla un duelo patológico que se extiende en el tiempo y no le permite continuar con su vida, requerirá la intervención profesional para su recuperación.