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Idealizar el amor es esperar encontrar esa media naranja que nos completará para siempre. 

Es percibir de forma exagerada las virtudes de la persona con la que queremos estar, y pasar por alto sus defectos. 

Cuando eso pasa, nos hacemos una imagen errónea de la realidad que afecta al vínculo.

Pero, ¿idealizar no es parte de enamorarnos?

Es cierto que en la etapa del enamoramiento, al inicio de la relación, suele darse un período de idealización natural donde todo parece ser color de rosas. Nos ilusionamos con la idea de que ese otr@ se ajusta perfectamente a lo que estamos esperando.

Idealizar el amor es percibir solamente las virtudes de la otra persona.
Cuando idealizamos, todo es color de rosas.

Pero si pasado un tiempo no descubrimos la paleta completa de colores que hay en la otra persona, es momento de preguntarnos si no estamos mirándole con un lente opaco que sólo nos permite notar los aspectos positivos. 

¿Por qué idealizamos?

Descubrir el por qué idealizamos, es la materia prima con la que trabajar.

Existen muchos motivos que pueden estar detrás del por qué estamos idealizando nuestros vínculos. (Porque sí, la idealización no está reservada únicamente para las relaciones de pareja.) A continuación te presentamos 3 de las principales razones:

1. Idealizamos porque crecimos creyendo en una idea idealizada del amor.

Cuando las creencias que hemos aprendido y adoptado en nuestra crianza incluyen una idea idealizada del amor, esa creencia arraigada nos acompaña a la hora de comenzar cualquier vínculo. 

2. Idealizamos porque intentamos cubrir nuestras propias necesidades, proyectando en el/la otr@ aquello que nos falta.

Es decir, si creemos que no somos atent@s o cariños@s, probablemente atribuyamos esos rasgos a la otra persona: la veremos súper atenta y cariñosa -aunque realmente no lo sea-, porque nosotr@s “carecemos” de eso, lo necesitamos, y lo proyectamos en él/ella.

3. Idealizamos porque tendemos a buscar la perfección.

Alcanzar la perfección es una meta que -aunque no es realmente posible- se encuentra en nuestra mente como algo que perseguimos en todo lo que hacemos. Y lo extendemos también a las personas con las que compartimos nuestra vida.

¿Cuál es el peligro de esta “ceguera” de idealizar? 

La idealización conlleva varios riesgos, como la dependencia emocional, una relación basada en mitos del amor romántico, obsesiones, falsas expectativas seguidas de desilusión y frustración.

Para dejar de idealizar debemos cambiar los lentes con los que miramos.
¿Has estado cieg@ de amor?

Si idealizaste mucho a una persona -estando “cieg@ de amor” enamorándote de alguien que no existe- y luego notaste que no era exactamente como pensabas, sabrás que la desilusión es grande. 

Pero lo cierto es que el amor y el/la otr@ no son como queremos que sean, y lo único que ha sucedido es que la persona se ha hecho REAL, humana.  

¿Cómo puedo dejar de idealizar a mis parejas de aquí en adelante?

Dejar de idealizar no es fácil. Requiere trabajo.

Si reconoces que te has estado vinculando desde la idealización y quieres transitar el camino de regreso a encontrarte con la persona que amas tal cual es, aquí van algunas recomendaciones:

Recomendaciones para dejar de idealizar tanto en el amor

1. Intenta mirar a la otra persona objetivamente.

Si te cuesta mucho hacerlo por tu cuenta, podrías preguntarle a otras personas valiosas y de tu confianza cómo ven a esa persona. Aquí la clave será mantener una actitud abierta a los comentarios de tu círculo cercano.

2. Analiza qué estás idealizando de la otra persona.

Eso que admiras y ves libre de defectos en él/ella, ¿se asocia a aquello que deseas en ti mism@? ¿Estás idealizando una carencia que tienes y no has intentado desarrollar?

3. Recuerda que NO existe la perfección.

Todas las personas tienen defectos y virtudes. Aunque aún no las hayas visto en la persona que estás conociendo, ten presente y recuérdate a ti mism@ que NO es la excepción a esta regla.

4. No esperes que la otra persona te complete o te alivie. 

Nadie más -sin importar cuánto nos ame y le amemos- puede ser responsable de nuestra felicidad. Tú eres el/la únic@ persona que puede hacerlo.

5. Aprende de tus EXPERIENCIAS PASADAS.

Es probable que en tu infancia hayas visto a tus figuras cuidadoras como superhéroes y superheroínas. Quitarles a otras personas esos trajes de expectativas que les pusimos, hace que nuestras relaciones se vuelvan más auténticas y transparentes. 

¿Has llegado hasta aquí y no sabes si estás idealizando a tu pareja?

El primer paso para dejar de idealizar el amor es reconocerlo. Si quieres identificar si estás idealizando, revisa si estas afirmaciones encajan con cómo le ves:

  1. Todo es color de rosas, todo me gusta.
  2. Creo firmemente que NO tiene defectos, que todo lo que dice o hace es excelente y perfecto.
  3. Cuando hace algo que no me gusta, minimizo sus defectos. No los miro, los niego o los evito.
Cuando dejas de idealizar, te encuentras con la otra persona tal cual es.
¡Anímate a encontrarte con la otra persona tal cual es!

Si estas afirmaciones resuenan contigo, lo más sano será animarte a descubrir quién está realmente allí, y ver si te gusta quién es en realidad.

La clave para mantener vínculos saludables y dejar de idealizar en el amor es no esperar que la otra persona sea lo que queremos. Aceptémosle tal como es en realidad.