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El narcisismo es el amor que la persona tiene por sí misma.

Cuando un/a bebé nace, sólo tiene consciencia de sí, por lo cual solo puede “amarse” a él/ella misma. Pero a medida que crece comienza a ser consciente de las demás personas, enfocando su amor hacia otras personas. 

Este primer amor narcisista es fundamental para nuestro desarrollo, ya que es el primer amor que necesitamos construir, para después amar a los demás. 

persona narcisista

Sí, leíste bien. El narcisismo es fundamental. Es fundante. Necesitamos ese narcisismo primario. Y junto a su existencia, necesitamos que al crecer nos permita amar a otros y otras. 

El espectro narcisista

Existe un espectro del narcisismo. No es blanco o negro, narcicista o no narcisista. Es posible trazar una línea de dos extremos: a un lado está la carencia absoluta de narcisismo y, al otro, el exceso de narcisismo -también conocido como el trastorno de identidad narcisista-. 

En medio de ambos lados están todos los grises que puedas imaginar. Es por esto que todas las personas podemos presentar rasgos narcisistas, podemos estar entre esos grises en mayor o menor grado. Es cuando los rasgos son más intensos cuando más nos acercaremos al narcisismo excesivo y disfuncional.

Las identidades narcisistas son entidades clínicas que aparecen en los manuales de diagnósticos; y son de los cuadros más desafiantes para la psiquiatría y la psicología.

El narcisismo excesivo es enemigo del buen amor porque no permite que veamos al otro. Lo único que importa es ser admirado/a, se vuelve completamente arrogante, soberbio, con una total y absoluta falta de empatía, incapaz de comprender y entender a los demás.

¿Cuáles son las características de una persona con narcisismo excesivo?

1. Tiene un patrón de comportamiento de grandeza

Las personas excesivamente narcisistas creen que no hay nadie más importantes en el mundo que ellas: Suelen amarse por encima de todas las cosas y creer que sus problemas, experiencias u opiniones son más importantes que las del resto. Hay un alto nivel de egocentrismo y exceso de referencias a su persona. 

Narcisismo

Una persona narcisista nunca te preguntará cómo estás, por el simple hecho de que sólo le interesa contarte cómo se encuentra ella, y no tú. 

Este tipo de personas son dependientes de la admiración de los demás. Necesitan que la gente les diga cuán maravillosas son, y huyen de cualquier realidad que contradiga la imagen grandiosa que tienen de sí mismas.

2. Se siente especial

Son personas que creen que el resto están por debajo de ellas y sus capacidades, que merecen rodearse de personas famosas, bellas, de alto estatus, muy inteligentes, etcétera. 

Con frecuencia pueden menospreciar las capacidades de su pareja, llegando a dejarla en ridículo tanto en privado como en situaciones públicas. Infravaloran a las personas a su alrededor y se muestran no dependientes de ellos -lo que es incongruente con su necesidad de admiración externa-. 

3. Muestra codicia y abuso hacia los demás

Quienes tienen un narcisismo excesivo sienten que tienen derecho a todo. Muestran falta de empatía, superficialidad en sus relaciones, así como una falta de compromiso con otros e incapacidad para compartir objetivos y propósitos comunes.

4. Puede ser una persona explotadora

Como resultado lógico de pensar y sentir que están por encima del resto, quién es excesivamente narcisista cree que tiene derecho a usar a las personas como objetos con tal de lograr satisfacer sus necesidades o conseguir sus objetivos -incluso a costa de la salud mental del otro-.

5. No soporta las críticas

El narcisista no permitirá que la pareja (ni nadie) le diga cómo tiene que hacer las cosas o le corrija un error. No aceptará consejos, porque ¿para qué los necesita si ya lo sabe todo?

Esto puede generar frustración, rabia y sentimientos de vergüenza y culpabilidad en la pareja, que intenta dar su punto de vista o ayudar al narcisista, y solo recibe rechazos o malos tratos. 

Recuerda que una crítica le hace admitir su vulnerabilidad y daña su ego.

6. Ha perdido la empatía

Al fin y al cabo el narcisismo es un problema de empatía. No hay rastros de ella. 

Al estar centrada en sí misma, la persona narcisista no es capaz de ponerse en el lugar de quien le rodea, no reconoce los sentimientos y necesidades ajenas, y es incapaz de experimentar lo que puede sentir la otra persona frente a sus ataques. 

Además, actúa sin culpa alguna, por lo que dañar a la otra persona no es un problema.

7. Posee una envidia punzante

Las personas narcisistas siempre piensan que el resto le admira y envidia. Y cuando las cosas no salen como esperan siempre encontrarán la solución a esto recurriendo a la envidia del otro. 

Cuando el narcisista detecta que otra persona, por ejemplo su pareja, obtiene metas más altas o importantes que las suyas, el narcisista envidia con todas sus fuerzas y es probable que ataque despectivamente, o infravalore los logros obtenidos por su compañero/a. 

8. Responde con actitudes defensivas

El ego de los y las narcisistas está muy dañado, y por eso tienen que protegerlo e “inflarlo”. Como tienen miedo de ser dañados, o que se rompa la burbuja de superioridad y perfección que han creado, suelen vivir a la defensiva.

Son hipersensibles a los movimientos y comentarios del otro. Tanto, que si alguien “le descoloca” con sus actos, o no lo admira todo el tiempo, la persona narcisista puede odiarle con todas sus fuerzas, creando una lucha en la que su principal objetivo será “atacar”.

Un narcisismo equilibrado es necesario, pero el exceso del mismo es completamente destructivo.