fbpx Skip to main content

¿Cómo se construyen las relaciones sanas? ¿Cuáles son las claves para el éxito en la vida amorosa? ¿Existe una “receta infalible” para “triunfar en el amor”? (Sí, las comillas son necesarias.)

Si hablamos de vínculos sexo afectivos y -aún más específicamente- relaciones de pareja, mantener una relación sana es aquello a lo que cualquiera aspira cuando comienza a salir con alguien.

Pero hay algo que no es recomendable o siquiera posible obviar: Las relaciones saludables no florecen de los árboles. Mantener la salud de nuestros vínculos es una tarea que demanda esfuerzo, trabajo y constancia.

¿Por qué? Porque existen creencias y comportamientos que, de darles lugar, obrarán en contra de la salud de nuestras relaciones, impidiendo que logremos construir y sostener vínculos sanos, equilibrados y que contribuyan a nuestro bienestar integral.

Creencias y comportamientos que atentan contra las relaciones.

Repasa esta lista y proponte identificar si alguno de estos patrones está presente en ti y tu forma de vincularte.

1- “UN CLAVO SACA A OTRO CLAVO”

El mayor indicador de que esta creencia está presente en nuestro inconsciente es el hecho de no permitirnos estar sol@s luego de una ruptura. Como consecuencia de creer que un clavo saca otro clavo, encadenamos relaciones sin concedernos el tiempo de respetar el proceso del duelo (¡tan necesario!) y darnos cuenta que la soltería no es algo malo o incorrecto. 

Si no te permites notar qué cosas te gustaron y cuáles no de tu última relación de pareja, probablemente tu próxima relación cargue con las mismas expectativas, exigencias y heridas.

2- NORMALIZACIÓN DE LA VIOLENCIA

Vivir experiencias violentas o traumáticas, conlleva y requiere un trabajo para sanarlas. Cuando -por dolor, negación, u otra razón- evitamos trabajar con ellas, lo más probable es que sigamos viviendo relaciones violentas. 

Esto se debe a que, al negarnos a resolver lo que la violencia provocó en nosotr@s, normalizamos las señales de alerta, reconociéndolas como “lo conocido”, y permitimos así que aquello que debería encender una alarma de peligro, suceda y avance.

Si este es tu caso, busca ayuda profesional con un/a psicólogo/a.

3- DEPENDENCIA EMOCIONAL – CODEPENDENCIA

La dependencia consiste en necesitar que otr@s colmen las necesidades propias, asumiendo el rol de víctima necesitada.

La co-dependencia es básicamente hacernos responsables por demás de las necesidades de otr@s, tomando el rol de salvador/a de la otra persona, y haciendo del “ser necesitados/as”, nuestra necesidad. 

La dependencia emocional atenta contra la salud de las relaciones

Cuando estas dos dinámicas se encuentran en la pareja (generalmente una en cada miembro), siempre habrá desequilibrio y relaciones poco sanas.

4- COMUNICACIÓN DEFICIENTE

La comunicación es una herramienta tan valiosa como peligrosa cuando no la usamos correctamente. 

Nadie puede leer nuestra mente ni adivinar lo que necesitamos. La idea de que alguien nos conozca tanto como para no necesitar que le digamos lo que queremos, sentimos o pensamos, es una idea que dinamita nuestras relaciones. Es nuestro rol aprender a comunicarnos con claridad.

Las reacciones a la defensiva, atacando, o callando todo, nunca podrán construir relaciones sanas.

5- EXPECTATIVAS IDEALIZADAS

Todo vínculo sano debe poder ver LO QUE ES, y no LO QUE QUIERO QUE SEA. Nuestras relaciones deben construirse sobre la realidad y no sobre una imagen ideal alejada de ella.

Los mitos bien conocidos del amor romántico pueden hacer que alguien se enamore de lo que “podría ser”, más que de lo que en realidad es. ¿La consecuencia de esto? Suele ser el pasar por alto importantes señales de alarma.

¿Son posibles las relaciones sanas?

Es importante recordar que nacemos en la matriz del amor romántico, la cual nos transmite ciertos valores y mitos de los que cuesta trabajo salir. Desaprenderlos. Hacerlo es un trabajo arduo que lleva tiempo. 

Las relaciones sanas son posibles.

Una vez entendiendo lo social, es clave entender lo individual. En este punto, responder a las siguientes preguntas puede ayudarte. Aquí se trata de indagar honestamente para identificar qué hay de ti cuando de construir relaciones se trata.

  1. ¿Siempre tengo vínculos en los que dependo tóxicamente de otras personas?
  2. ¿Mis vínculos siempre parecen empezar bien y después se terminan rápido?
  3. ¿Siempre siento celos excesivos?
  4. ¿Siento que le cargo mis problemas a terceros, o que otras personas me viven cargando a mí de sus problemas y tengo que asumir el rol salvador?

Para construir relaciones sanas debemos trabajar sobre nosotr@s y sobre nuestra historia. No hay atajos posibles. Si no hacemos nuestro trabajo, será muy difícil notar o salir de ciertas dinámicas destructivas.