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«El sufrimiento es el padecimiento, la pena o el dolor que experimenta un ser vivo. Se trata de una sensación, consciente o inconsciente, que aparece reflejada en padecimiento, agotamiento o infelicidad.«

El sufrimiento es parte de la vida.  No es posible transitar la experiencia humana sin tener problemas, lidiar con conflictos o experimentar dolor… El boleto de acceso a esta vida incluye los momentos placenteros y aquellos displacenteros en el mismo paquete, e implica ir resolviendo problemáticas día tras día. 

Esto quiere decir que cada un@ de nosotros, en tanto somos seres humanos, hemos experimentado (y volveremos a experimentar) situaciones en las que sufriremos. Mucho o poco. Temporadas buenas y temporadas malas. 

No es posible transitar la experiencia humana sin tener problemas, lidiar con conflictos o experimentar dolor…

Por eso consideré necesario compilar estas 5 verdades acerca del sufrimiento. Las afirmaciones que encontrarás a continuación no buscan solo informarte acerca del dolor. Mi intención es que puedas encontrar en cada una de ellas un recordatorio amable para los días difíciles que te toque experimentar.

Primera verdad: No eres lo que te pasa.

A lo largo de tu vida tendrás experiencias que disfrutes y otras que te causen dolor. No eres ninguna de ellas. 

Somos el resultado de lo que hacemos con aquello que nos pasa. ¿Qué significa? Que no solo es importante soltar aquello que dolió, sino que para ello es necesario aprender del pasado, conocerlo y sanarlo. 

Segunda verdad: Tienes permitido estar triste. 

Más que eso. Tienes derecho a tener días malos y malísimos, grises, tristes, duros. Eso es normal. Significa que eres capaz de sentir, está bien que suceda y es parte de la vida.

En esos días puedes simplemente quedarte en la cama, acurrucarte en un sillón y permitirte sentir el dolor. Nada más. Tu tristeza es válida. Solo asegúrate que sea parte natural del proceso de sanación, sin que se convierta en tu modo de vivir permanente.

Tercera verdad: Has superado cosas iguales o peores.

Si estás en este momento leyendo esto, es porque tuviste problemas que fuiste superando a lo largo de la vida. Y pudiste con ellos, por más terribles que fueran. 

Los seres humanos contamos con la habilidad de la resiliencia -habilidad que me fascina- por naturaleza. Sanar no es cosa fácil pero sí posible. Es cuestión de buscar la ayuda adecuada.

Cuarta verdad: Siempre habrá algo que no funcione de acuerdo a tus planes

La vida es completamente impredecible. Habrá muchísimas cosas que salgan de tu control, y es inevitable que algunas de ellas te provoquen dolor, tristeza, sufrimiento. Así nos sucede a tod@s. 

Aprender a bailar la danza de la incertidumbre es uno de los aprendizajes que más sufrimiento te ahorrará.

Tu tristeza es válida. Solo asegúrate que sea parte natural del proceso de sanación, sin que se convierta en tu modo de vivir permanente.

Quinta verdad: Está bien buscar ayuda. 

No eres más débil ni menos capaz por admitir que no puedes sol@. 

Somos seres sociales. Desde los orígenes aprendemos y vivimos en comunidad. Obligarnos a resolver la vida a solas es terrible: Es doloroso, agotador y monumentalmente más difícil. 

No tienes porqué hacerlo sin ayuda. Beneficiarse de amigos, familia y profesionales para enfrentar nuestros miedos y demonios no solo es válido: es muy beneficioso.

Entonces, estas son las 5 verdades acerca del sufrimiento que debes recordar la próxima vez que experimentes dolor:

  • No eres lo que estás experimentando, eres lo que hagas con ello.
  • Tienes permiso -y derecho- a estar triste.
  • Lo superarás como lo has hecho antes.
  • Siempre habrá algo fuera de tu control.
  • A veces es necesario pedir ayuda.

Si quieres comenzar un proceso terapéutico para trabajar en cómo transitas las situaciones dolorosas y/o conflictivas de la vida, contacta con nosotras. Somos un equipo de profesionales listas para ayudarte.

No intentes evitar el sufrimiento.  Nuestra trayectoria humana nos expone a experimentar el dolor, y eventualmente nos tocará transitarlo. Elige aprender de él.