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Ser resilientes es una de las mejores habilidades que tenemos los seres humanos. ¿Por qué?

Muchas veces la vida nos pone a prueba. Nos desafía planteándonos situaciones que superan nuestras capacidades: una enfermedad difícil, una ruptura de pareja dolorosa, la muerte de alguien a quien amamos, el fracaso de un sueño largamente anhelado, problemas económicos, o incluso una pandemia…

Frente a circunstancias que pueden llevarnos al límite y hacer que nos cuestionemos si tenemos la fuerza y la voluntad que se requiere para seguir adelante, siempre hay dos opciones: dejarnos vencer y sentir que hemos fracasado, o sobreponernos y salir fortalecid@s… Es decir, apostar por la resiliencia.

¿Qué es la resiliencia y por qué es una habilidad tan valiosa?

La resiliencia es la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas. Los seres humanos, con esta capacidad de actuar resilientemente, contamos con estrategias que pueden ayudarnos a pensar y sentir diferente en medio de situaciones difíciles, y cambiar la forma en que las atravesamos. 

Veamos las 4 estrategias más poderosas de la resiliencia:

1. Aceptar que el dolor es parte de la vida.

Las personas resilientes saben que el dolor existe. Está. Y nos puede suceder a tod@s. 

Sufrir es parte de la experiencia humana. En lugar de preguntarnos “¿Por qué a mí?” , al comprender que el dolor es parte de la vida y aceptarlo, tenemos una nueva perspectiva acerca del dolor.

2. Elegir cuidadosamente dónde poner la atención.

Las personas resilientes tienen el hábito de evaluar las situaciones de manera neutral, centrándose en que hay cosas que pueden cambiar y tomando acción en ellas por un lado; y aceptando que hay otras cosas que no se pueden modificar, y que solo debemos aceptar.

La resiliencia nos permite acompañar la aceptación de atención y foco en aquello que (aun en medio de lo desagradable o terrible de una situación) resulta positivo para nuestro aprendizaje.

3. Hacer un esfuerzo por notar lo bueno.

La vida es un ying yang. Dentro de lo bello hay dolor, y dentro de lo doloroso hay aprendizajes.

Las personas resilientes son aquellas que hacen un esfuerzo consciente, deliberado y voluntario por encontrar “lo bueno” dentro de aquellas situaciones desagradables, sin dejar de aceptar lo malo. Buscan intencionalmente conectar con aquello que sí es bueno y agradable en sus vidas.

4. Hacer la pregunta poderosa.

Frente a cualquier situación que genere alguna emoción intensa, las personas resilientes se preguntan: “Lo que estoy haciendo / pensando, ¿Me hace bien, me nutre?  ¿O me daña y lastima?

Si la respuesta es “Me hace bien”, continúan en esa dirección. Si la respuesta es “Me daña”, la decisión resiliente es tomar distancia. 

“Nunca sabés lo fuerte que sos hasta que ser fuerte es tu única opción.”

Bob Marley.

Artículo inspirado en la charla TED “3 secrets of Resilient People” de Lucy Home.